En Sevilla ya sabemos que cuando llega mayo, el calor no avisa, te cae encima como un toldo mal puesto. Por eso, en nuestro bar del Hogar del Pensionista de Bellavista, tenemos el antídoto perfecto: un gazpachito casero que te refresca el cuerpo, el alma y hasta el bigote si te lo dejas.
Aquí el gazpacho no se hace con prisas ni con «polvitos» de sobre. No, aquí usamos tomate rojo y gordo del bueno, pepino fresquito, pimiento verde de los que crujen, ajo del que da alegría, aceite de oliva virgen extra de aquí cerquita, vinagre y su puntito de sal. Lo batimos todo con arte y lo servimos frío, frío, que el vaso te sude sólo de mirarlo.
Y si te apetece, acompañado con una tapita de tortilla, un montadito de pringá o unas aceitunitas aliñadas como manda la tradición. ¡Y a charlar con los compadres en la sombra, como se ha hecho toda la vida!
Ven y refréscate con nosotros. Porque en Bellavista, el gazpacho no es sólo comida: es cultura, es salud y es el primer sorbo del verano.